Por Cauê Seignemartin Ameni
publicado originalmente en De Olho nos Ruralistas
¿Acaso la agroindustria, como afirman sus defensores, soporta la mayor parte de los gastos del Estado brasileño? Según el informe «Tierras de Desigualdad: Tierra, Agricultura y Desigualdad en el Brasil Rural», publicado por Oxfam, la respuesta es no. Datos de la Procuraduría General de la República (PGR) muestran que 4.013 personas físicas y jurídicas propietarias de tierras adeudan 906.000 millones de reales, una deuda superior al PIB de 26 estados.
La cantidad equivale a la mitad de lo que todo el Estado brasileño recaudó en 2015. O aproximadamente 22 escándalos de Petrobras.
Cada uno de los 4.013 deudores tiene deudas superiores a los 50 millones de reales. Según datos del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra), existe un grupo aún más selecto de 729 propietarios que declararon poseer 4.057 propiedades rurales, con una deuda total de 200.000 millones de reales. Las tierras pertenecientes a este grupo abarcan más de 6,5 millones de hectáreas, según la información registrada en el Sistema Nacional de Registro Rural.
El INCRA estima que con estas tierras sería posible asentar a 214.827 familias, considerando el tamaño promedio de las parcelas de 30,58 hectáreas por familia asentada. En otras palabras, sería posible atender las necesidades del doble de las 120.000 familias que se acampaban exigiendo la reforma agraria en 2015, utilizando las tierras de los mayores deudores del Estado brasileño.
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